El primero en bañar de oro a República Dominicana este martes fue Yeral Núñez, quien en una carrera que dominó de principio a fin demostró que el gran Félix Sánchez no se equivocó en ponerle el ojo.
Núñez cruzó la meta con tiempo de 48:29 para darle al pelotón dominicano de atletismo la tercera presea dorada y número 18 al país en sentido general.
Sin embargo, sorprendentemente, el oro obtenido no es lo que más lo alegra. Lo es poder hacer sentir orgulloso al “Súper Sánchez”.
“Poder ganar esta medalla para mí es súper especial porque lo hice en el estadio que tiene el nómbre de mi ídolo. Félix Sánchez para mí no ha sido solo un entrenador, sino también un padre”, sostuvo Yeral.
El nativo de La Romana también tiene muy presente a su pueblo.
“Esta medalla va dedicada a mi familia, mi gente de Romana, saben que estoy muy orgulloso de ser de donde vengo y de poner mi pueblo en alto”, añadió el velocista.
Detrás de Núñez arribó el salvadoreño Pablo Ibáñez, quien tenía la misión de reeditar la chapa aurífiera lograda en su país hace tres años.
El dominicano venía de proclamarse campeón de los 400 metros con vallas en el Campeonato Panamericano de Atletismo 2026, al registrar un extraordinario tiempo de 48.20 segundos, estableciendo una nueva marca personal y asegurando su clasificación a los Juegos Panamericanos de Lima 2027.
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